La Terreta

Calpe, mucho más que playa: guía para descubrir su casco antiguo y sus rincones junto al mar

Cuando pensamos en Calpe, la imagen que suele venirnos a la cabeza es la de una postal perfecta: mar turquesa, arena fina y el imponente Peñón de Ifach custodiando la costa. Pero este rincón de la Marina Alta es mucho más que sol y tumbona. Hoy en Living la vida bonica te llevamos a conocer el alma de Calpe: su casco antiguo, sus dos playas principales y todo lo que no puedes perderte si quieres saborear este destino al completo.

Un paseo por el corazón de Calpe: el casco antiguo

Comenzamos por lo más auténtico: el casco antiguo de Calpe. Situado en lo alto de una colina, este laberinto de callejuelas adoquinadas respira historia en cada rincón. Fachadas encaladas decoradas con cerámica tradicional, ventanas floridas y murales llenos de color convierten este barrio en un auténtico museo al aire libre.

Uno de sus rincones más fotografiados es la Calle Puchalt, donde las escaleras pintadas con la bandera de España se han convertido en símbolo del pueblo. Muy cerca, en la Plaza de la Villa, puedes visitar el Torreó de la Peça y la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, dos joyas históricas que te conectan con el pasado medieval de la villa.

Este paseo por el casco antiguo no solo es una delicia visual, sino también una forma de entender la esencia de Calpe, su historia marinera y su ritmo pausado, lejos del bullicio turístico.

De la historia al mar: Las dos playas de Calpe

Después de callejear, toca bajar al mar. Y aquí Calpe ofrece dos opciones de lujo.

La primera parada es la Playa del Arenal-Bol, un extenso arenal dorado con un animado paseo marítimo. Desde aquí se puede admirar en todo su esplendor el Peñón de Ifach, ese gigante de piedra que parece surgir directamente del mar. Puedes pasear por el litoral, tomar algo frente al mar o incluso animarte a subir parte del peñón si te apetece una pequeña aventura.

A pocos minutos a pie se encuentran los Baños de la Reina, unas antiguas termas romanas excavadas en la roca, donde se cuenta que los nobles de la época se bañaban con vistas al Mediterráneo. Muy cerca, las Salinas de Calpe ofrecen otro espectáculo natural: flamencos y aves migratorias conviven en este humedal justo en el centro del pueblo.

Para terminar el día, nada mejor que un paseo o un baño en la Playa de la Fossa, al otro lado del peñón. Más tranquila pero igual de hermosa, es ideal para ver el atardecer o disfrutar de un arroz en alguna terraza frente al mar.

El Peñón de Ifach: símbolo natural de la Costa Blanca

El Peñón de Ifach se alza majestuoso sobre el Mediterráneo, siendo uno de los iconos naturales más representativos de la Costa Blanca. Este imponente promontorio de piedra caliza, declarado Parque Natural en 1987, ofrece una de las mejores vistas panorámicas del litoral alicantino. 

Para preservar su ecosistema y garantizar una experiencia segura, ahora ya es obligatorio reservar con antelación para acceder a la ruta que lleva a su cima. Las reservas son gratuitas, personales e intransferibles, y se pueden realizar con hasta 10 días de antelación a través del sitio web oficial de Parques Naturales de la Generalitat Valenciana: parquesnaturales.gva.es. Es recomendable planificar tu visita con tiempo, ya que el acceso está limitado a 300 personas diarias para proteger este entorno único

El puerto: donde el Mediterráneo se sirve en el plato

Justo a los pies del Peñón, la zona del puerto de Calpe es otro imprescindible. Aquí, el ambiente marinero se mezcla con el aroma del mar y el bullicio de los restaurantes que bordean el muelle.

En esta zona encontrarás una gran variedad de locales especializados en pescado y marisco fresco, recién traído por las embarcaciones que faenan cada día. Desde una dorada a la sal hasta la clásica «llauna de Calp», pasando por paellas y calderos marineros, este es el lugar ideal para saborear el auténtico sabor del Mediterráneo.

Comer en el puerto es toda una experiencia: buena comida, vistas al mar y el ir y venir de los barcos como telón de fondo. Nosotros elegimos comer en El Carro I que tenia menú y la verdad que estaba todo muy rico.

Calpe, un lugar para vivir despacio

Calpe es historia, es naturaleza, es sabor mediterráneo. Ya sea caminando por su casco antiguo, dejándote llevar por el paseo marítimo o descubriendo rincones con historia junto al mar, este pueblo alicantino en la Marina Alta te invita a vivir la vida… bonica.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *